Nuestra Iglesia no reconoce como ministerios o hermanos a aquellos que andan desordenadamente y se dedican a destruir y dividir las iglesias. Esta conducta nos lleva a tomar la desicion de no considerarlos para ninguna posicion en nuestra Iglesia.
Nuestra Iglesia reconoce su responsabilidad de ayudar y levantar a todos aquellos que procuran con esfuerzo cambiar su manera de vivir.
Nuestra Iglesia no reconoce como miembros a hermanos que no asisten con regularidad sin una excusa justificada atraves del dialogo con el Pastor o La Junta De Oficiales.